La longitud del número de identidad por país es una de esas cosas que solo se descubren cuando el formulario ya está en producción y alguien intenta darse de alta desde otro continente. No hay un estándar mundial, ni un máximo común, ni siquiera la garantía de que el documento contenga solo cifras. Esta guía recorre las formas que existen, explica qué aportan los dígitos de control y propone cómo diseñar el campo para que admita lo que aún no conoces.
Por qué la longitud de un documento cambia tanto
Un número de identidad nace de la administración que lo emite, y cada administración resolvió su problema a su manera. Un país que necesitaba distinguir a una población pequeña se apañó con pocas cifras. Otro que quiso incluir la fecha de nacimiento dentro del propio número necesitó más posiciones. Y otro que ya tenía un registro fiscal decidió reutilizarlo como identificador general, con la longitud que ese registro tuviera.
A eso se añaden las decisiones de escritura. Un mismo número puede aparecer con separadores, con espacios, con puntos o sin nada. La longitud del dato que llega al sistema depende tanto del número como de la costumbre de quien lo escribe.
¿Qué formas puede adoptar un número de identidad nacional?
Aunque no exista un formato único, las variantes se agrupan en unas pocas familias. Reconocer la familia es más útil que memorizar países concretos.
| Familia | Rasgo característico | Ejemplo de tratamiento |
|---|---|---|
| Solo dígitos | Longitud fija, sin letras | Se acepta tal cual, admitiendo separadores |
| Alfanumérico | Combina cifras y letras | Comparación sin distinguir mayúsculas de minúsculas |
| Con dígitos de control | Las últimas posiciones se calculan | Se valida la aritmética, no la existencia |
| Con fecha incorporada | Incluye la fecha de nacimiento | El número y la fecha del formulario deben cuadrar |
| Con prefijo de región | Empieza por un código territorial | No se puede exigir un prefijo concreto |
Los dos casos más conocidos de longitud fija son el número de seguro social estadounidense, que tiene nueve dígitos, y el número de seguro social canadiense, también de nueve. El identificador fiscal brasileño es más largo: once posiciones, de las cuales las dos últimas son dígitos de control calculados. Fuera de estos ejemplos conviene hablar en términos generales, porque cada país tiene su propia historia y sus propias excepciones.
Los dígitos de control no convierten un número en real
Muchos sistemas numeran con una aritmética que permite detectar errores de tecleo. Lo habitual es multiplicar cada cifra por un peso, sumar los resultados y quedarse con el resto de dividir entre un número fijo; ese resto, o su complemento, se coloca al final. Si alguien cambia un dígito o intercambia dos consecutivos, la comprobación falla.
Esa comprobación es valiosa y a la vez limitada. Detecta que la forma está mal, no que el número pertenezca a alguien. Un valor puede superar la aritmética sin estar emitido, del mismo modo que una matrícula con el patrón correcto no implica que el vehículo exista. La guía sobre el formato del número de seguro social desarrolla esta misma idea con un caso concreto.
¿Puede cambiar el formato dentro de un mismo país?
Sí, y ocurre con más frecuencia de la que sugiere la palabra oficial. Un país puede alargar un identificador, añadirle letras, sustituirlo por otro o convivir durante años con dos generaciones de documentos. Las personas mayores conservan el número antiguo mientras las nuevas reciben el nuevo, así que un mismo país puede enviar dos formas distintas durante una transición larga.
Para quien mantiene un sistema esto significa que la tabla de formatos no es una constante, sino un dato que envejece. Un formulario que rechaza una forma retirada hace años puede estar rechazando a usuarios perfectamente válidos, y uno que solo conoce la forma nueva deja fuera a quien todavía no ha renovado.
Cómo obtener documentos con la longitud correcta
En el generador de datos de identidad de este sitio se elige un país y se recibe un registro con el número de documento construido según las convenciones de ese país, junto con el nombre, la dirección y el teléfono de la misma región. Así, un formulario que espera once posiciones en el caso brasileño y nueve en el estadounidense recibe cada valor con su forma propia, y el resto de los campos no se contradice con él.
Si vas a probar un sistema que atiende a varios países, la página de Brasil resume qué formatos aparecen allí y sirve de contraste con el caso estadounidense. Y cuando el problema no sea la longitud sino la relación entre campos, la guía sobre coherencia de los datos de identidad entra en ese terreno.
Notas para quien programa
- No escribas la longitud como una constante del campo. Un límite de caracteres pensado para un país rechaza a todos los demás. Si necesitas una cota, que sea un máximo amplio y no una igualdad.
- Cambia la validación según el país emisor. Formato, juego de caracteres y dígitos de control dependen del país. Una función única que intente cubrirlos todos acaba aceptando lo que no debe y rechazando lo que debería admitir.
- Reserva una rama para el formato desconocido. Cuando el país no esté en la tabla, acepta el valor con una comprobación mínima y márcalo como no verificado. Rechazarlo por desconocimiento es peor que admitirlo sin validar.
- Separa el formato de la autenticidad. Que un número tenga la longitud y los dígitos de control correctos no significa que exista. No presentes esa comprobación al usuario como una confirmación de identidad.
- Prueba con valores de varios países en el mismo conjunto. Un formulario que solo se ha probado con identificadores de un país esconde errores que aparecen la primera semana de uso internacional.
Siguientes pasos
Abre el formulario que estés manteniendo y busca la regla que fija la longitud del documento. Si es una igualdad, cámbiala por un rango amplio y añade la comprobación específica del país en una capa aparte.
Para llenar el entorno de pruebas con valores de todos los países que atiendes, el generador de datos de identidad devuelve registros completos y coherentes. Recuerda que ese material es solo para pruebas de software, no corresponde a ninguna persona real y no permite hacerse pasar por otra ni superar una verificación de identidad.